Vivimos tiempos difíciles

De nada sirve al hombre lamentarse de los tiempos en que vive. Lo único bueno que puede hacer es intentar mejorarlos

                            Thomas Carlyle

 

Vivimos tiempos difíciles.

 

Tiempos que las actuales generaciones jamás imaginaron y la gran mayoría sigue sin entenderlos.

 

El azote de la pandemia descubierta en China y que se ha extendido por todo el mundo sigue cobrando víctimas y mientras en algunos países ha disminuido, en otros no se ve la luz al final del túnel.

 

México es uno de ellos y ha ingresado ya a la lista de los diez países con mayor número de decesos provocados por el coronavirus.

 

Las cuentas alegres del Presidente López Obrador y del Sub Secretario de Salud Hugo López Gatell distan mucho de ser lo alegres que ellos pretender hacer creer.

 

Los números no mienten. Siguen creciendo.

 

Y lamentablemente mucha gente no hace caso,  ignora las recomendaciones de quedarse en casa y guardar la sana distancia.

 

En  Sinaloa, el levantamiento de la ley seca ordenada por el Gobernador Quirino Ordaz Coppel mostró un rostro que, en mi opinión personal, avergüenza a los sinaloenses.

 

Ya cargamos con el estigma del narco y su violencia, ahora nos echamos encima el de ¡borrachos!

 

Aunque sean unos cuantos, la imagen que reflejan nos abarca a todos.

 

Eso y no otra cosa refleja la actitud de centenares de personas que el día que se levantó la prohibición abarrotaron las tiendas de autoservicio y, como desesperados vaciaron los estantes de cerveza.

 

En los expendios y sub agencia no, porque no había existencias.

En Los Mochis, jueves y viernes filas kilométricas de vehículos esperaban turno para llegar a la agencia cervecera y abastecerse del espumoso líquido ambarino.

 

Hubo quienes pernoctaron en las filas esperando turno.

 

Y luego del abasto, vienen los convivios en los que se olvida la sana distancia y aumentan los riesgos de mas contagios.

 

De dispararse mas los contagios, Quirino lo advirtió, puede volver la ley seca.

 

Y con ella regresarán los negocios de los aguajes operados a últimas fechas por gente del narco que vendían hasta a mil pesos la charola de botes y con entrega a domicilio!

 

Caray, debemos entender que la situación no está para jolgorios, que la amenaza es real, está presente.

 

Debemos asimilar lo que sucede y entender que, los que sobrevivamos, viviremos nuevos tiempos, nuevas costumbres.

 

No vamos a regresar a la nueva normalidad, como dice López Obrador. Vamos a entrar a una nueva normalidad con características diferentes a las que estamos acostumbrados.

 

El virus no se va a ir. Continuará presente.

 

Cuando haya vacunas suficientes, éstas lo contendrán pero ahí estará, pendiente para cobrar nuevas víctimas que no cuiden su salud.

 

Necesitamos si, ir regresando a las actividades cotidianas pero con nuevas reglas.

 

Las familias necesitan sustento, los negocios necesitan abrir para vender y mantener las fuentes de empleo, las fábricas necesitan reanudar actividades para producir y sostener el empleo.

 

Pero todo con orden y respetando las nuevas reglas de trabajo y convivencia.

 

Necesitamos entender y asimilar los nuevos tiempos.

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